Se define como videncia a los dones extrasensoriales de individuos selectos para predecir acontecimientos futuros. Al mismo tiempo, estos privilegiados pueden detallar hechos del pasado sin conocimiento previo y funcionan como puentes con el más allá.

Los videntes poseen la capacidad de conectarse con el mundo de lo intangible para servir como puente con nuestra dimensión. Estos selectos pueden ayudarte a aclarar sucesos del pasado, pronosticar tu futuro e incluso, comunicarte con seres queridos.

Historia

La videncia ha servido como herramienta para la entrada al plano espiritual durante toda la historia de la humanidad. La mayoría de las culturas (sino es que todas) cuentan con sus propios métodos para dichos propósitos.

Grecia ha utilizado los oráculos desde siempre. Los antiguos egipcios desarrollaron un sinnúmero de vías para realizar la conexión. Las poblaciones indoeuropeas crearon su manera de leer a las estrellas. Los asiáticos diseñaron sus propios horóscopos y los indígenas de américa se especializaron en la astrología.

A pesar de la gran cantidad de medios, estos solo están a la disposición de unos pocos dotados con los dones extrasensoriales. Estas personas nacen con los talentos de la visión y la conexión espiritual, pero su número es bastante bajo. Dichos beneficiados suelen fungir como ayuda para quienes buscan una guía para mejorar su porvenir.

Quienes son capaces de manejar estos secretos no requieren del uso de herramientas para ejercer la clarividencia; no obstante, su conciencia extrasensorial no es absoluta y siempre pueden ayudarse en artículos esotéricos. De esta manera, se busca garantizar la precisión y el acierto de las interpretaciones.

Los canales espirituales, cabe recalcar, no siempre se manifiestan. Existen varios médiums que, ya sea por cultura o por negación, no le dan cabida a sus destrezas paranormales. Quienes son inconscientes o no aceptan sus habilidades suelen llevar una carga pesada durante su camino.

Por otro lado, los aprovechadores se hacen presentes en todo ámbito de la vida diaria y el mundo esotérico no es la excepción. Aquellos que usan palabras ambiguas, inciertas, genéricas y superfluas no son videntes en absoluto.

Notarás de inmediato quien es un auténtico médium gracias a su precisión. Se debe señalar que los adivinos no son personas telépatas, por lo que no van a leer tus pensamientos. Por el contrario, usarán medios espirituales para descubrir que circunstancias te aquejan y como te pueden ayudar.

La videncia es, sin lugar a dudas, un arte auténtico reservado únicamente para unos cuantos selectos. Respáldate en los caminos del mundo espiritual y haz de tu sendero una vida mejor.