Como bien nos explica Proliser, una de las empresas líder en el sector de la restauración y mantenimiento de edificios, entre los problemas más generales que pueden surgir al no contar con un equipo bien preparado en rehabilitacion de fachadas, podremos enumerar los siguientes:

1. Caídas. Es el más obvio y evidente y el principal riesgo de este trabajo ya que una mala caída puede conllevar a la muerte del trabajador. Es por eso que se hace especial hincapié en la estricta formación de los trabajadores. Tanto en la utilización del equipo estándar como en el material auxiliar que se pueda a tener que llegar a utilizar en caso de emergencias. Además es importante planificar los trabajos de forma apropiada, medir las alturas, los utensilios que se vayan a necesitar, las condiciones climatológicas.

2. Los trastornos que se puedan dar en músculos y los óseos. Es uno de los más comunes y seguramente menos visibles. Esto se debe a que los trabajadores fuerzan la postura durante horas para poder realizar su trabajo. Durante horas pueden estar suspendidos en una base o sujetos por un arnés en posturas nada naturales por lo cual someten a su estructura músculo-esquelética a un sobreesfuerzo que en otros trabajos no se dá.

3. Golpes. En este caso se pueden dar golpes contra objetos inmóviles o golpes que se produzcan por caída de objetos. La permanencia en suspensión hace más vulnerable a un trabajador a lo hora de sufrir golpes contra el objeto con el que esté trabajando, una mala sujeción o un golpe de viento traicionero puede desestabilizar al trabajador y hacer que se precipite contra el muro o la pared. Por lo tanto es imprescindible el uso de cascos, ropa de trabajo adecuada, guantes, un calzado de seguridad. Las herramientas, accesorios, objetos que se encuentren en las alturas de los edificios, rocas que se puedan desprender son otras de las causas de los golpes. Estos objetos al estar a mayor altura pueden llegar a ocasionar heridas que causen el fallecimiento del trabajador.

4. Contactos eléctricos. Hay ocasiones en las que los trabajos verticales se realizan en zonas donde una red eléctrica está muy próxima. Un mal movimiento, un corte casual, unas malas condiciones climatológicas (lluvia, truenos) pueden resultar fatales.

5. El tiempo. Es un factor de riesgo por sí mismo. Normalmente estos trabajos se realizan en el exterior por lo cual estamos totalmente expuestos.

6. Factores de riesgo psicológicos. Estos riesgos están asociados a las condiciones del trabajo, como pasarse muchas horas en suspensión haciendo una rehabilitacion de fachadas, la fatiga por no realizar descansos periódicos, las condiciones ergonómicas o que surjan fobias por malas experiencias.

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